miércoles, 12 de marzo de 2008

SNTE

Si me permiten hablar… sobre un congresito
seccion
al.

Poco a poco el silencio se convierte en ruido provocado por las risas y diálogos de los delegados efectivos, según su gafete colgado al cuello, pero nada efectivos para levantar su dignidad de maestros líderes pisoteada por el poder sindical nacional y seccional. Habían transcurrido cinco horas de haber votado por la imposición y la sumisión, y los resultados no aparecían… A propósito, votaron sin saber para qué puesto los votaban. Lo importante era dar lugar a la farsa, no obstante el líder nacional y quien estaba por concluir su gestión, habían dicho que sería un congreso democrático y sin simulaciones. Hicieron exactamente lo contrario. ¡Vaya incongruencia entre el discurso y sus actos! Aunque habría que saber qué entienden por democracia y simulación. Lo cierto es que vivimos una democracia simulada o una simulada democracia. Total, para ellos es lo mismo.
Los delegados efectivos se enojan, lanzan silbidos, algo no les gusta pero se resisten a abandonar el recinto de la demagogia y la diatriba. Esperan impacientes a que nombren a sus nuevos líderes para aplaudir y echar vivas. ¡Qué importan las horas transcurridas entre el aburrimiento de muchos, la impotencia de otros y el activismo de algunos! Finalmente ese ha sido su papel en cada congreso: votar sin elegir, legitimar sin proponer, enojarse sin actuar, ceder sin protestar, obedecer sin pensar. Y por lo mismo tenemos muchos representantes sindicales oportunistas, demagogos, corruptos y eternos. Unos intentan dormir y otros ven videoclips en una pantalla gigante. Es admirable su estoicismo. Así serán sus alumnos: críticos, reflexivos y analíticos. Así como ellos. Pobres niños, pobres líderes.
Librado Agustín Ramírez
Delegado efec… Delegado en el VII congreso.

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