sábado, 19 de enero de 2008

REMEMBRANZAS

LA REFORMA EDUCATIVA
Celestino Reséndiz

Mi maestro de sociología en su clase era muy ameno, de carácter alegre, muy simpático, nos contaba cuentos, su vida, la de los demás; escuchaba con atención nuestras experiencias, nos daba buenos consejos y nos orientaba (...) Un día nos dijo: "muchachos, la próxima semana no estaré con ustedes; (voy) a tomar un curso sobre la reforma educativa que impartirá la UNESCO. Veremos que hay de nuevo para ustedes futuros maestros".
Pasó la semana y llegó con nuevos brios y con gran interés asistimos a su clase.
Nos saludo como de costumbre y con gusto contagioso nos platicó del estado de Michoacán: de sus artesanías, catedrales, lagos, pueblos y ciudades; de su arte culinario, de sus canciones, zonas arqueológicas, bailes y de sus hermosas mujeres.
-¿Y de la reforma educativa qué? -le interrumpio alguien.
-Muchachos -contestó con un ademán de mucha seguridad, guardó silencio dio unos pasos con un porte de hombre que sabe y espera la atención y el momento preciso para entrar al auditorio. Nosotros ávidos de conocimientos (...) esperábamos conceptos brutales de Filosofía, objetivos, métodos y dinámicas grupales, un sello del último grito de la ciencia educativa. Callamos; esperamos con ansia la innovación pedagógica:
-En el curso al cual asistí aprendí los siguiente: Que antes de la reforma educativa, era una hora de dictado, ahora con la reforma, son dos. Punto y aparte...

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