miércoles, 9 de enero de 2008

De la revista Cero en Conducta

Estimado Dubriel García Rodríguez

Al iniciar el nuevo año, además de buenos deseos le enviamos la ponencia que el Dr. Pablo Latapí presentó en el reciente Congreso de Investigación Educativa, con la intención de seguir reflexionando sobre la educación en nuestro país.

¡Feliz año 2008!

Cero en conducta


¿Recuperar la esperanza?
La investigación educativa entre pasado y futuro
Conferencia de clausura. IX Congreso Nacional de Investigación Educativa
Mérida, Yuc., 5-9 de noviembre de 2007
Pablo Latapí Sarre

Colegas y amigos,
En este México de la Edad del Quinto Sol –la del Sol en Movimiento-, en el que un destino cósmico parece que nos obliga a destruirnos para reconstruirnos sin cesar, pasado y futuro se funden en cada presente. Estamos saliendo y a la vez entrando en un tiempo circular, como en las puertas giratorias. Tal es la condición que los dioses
nos han impuesto a los mexicanos. Y ello me fuerza a hablar del pasado y del futuro en esta conferencia, yendo y viniendo en el tiempo y mudando escenarios. Me propongo, en esta solemne ocasión en que se clausuran los trabajos de nuestro IX Congreso Nacional, compartir con Ustedes algunas reflexiones sobre la evolución de la investigación educativa (IE) en México, y plantear algunas preguntas que nos comprometen.
(foto de http://www.revista.unam.mx/vol.0/sembla2/imagenes/latapi.jpg)

Así inicia la conferencia de clausura del IX Congreso Nacional de Investigación educativa, del Dr. Pablo Latapi.

Me duele México. A veces lo veo ya como un país inviable que perdió su rumbo e ignoró su hora; un país sumido en discordias internas, librado a la mediocridad y la irresponsabilidad de sus élites. La lista de los bienes que hemos perdido es alarmante: la salud de innumerables niños y jóvenes esclavizados por la droga, la seguridad de nuestras calles, la confianza entre los vecinos, y sobre todo la autoestima colectiva, la cohesión y el entusiasmo compartido para construir un futuro mejor.
(...)
Repaso crítico de los actores de la mala educación
1. El primer actor, obviamente, es el gobierno federal que dispone de una gran energía, por el liderazgo que le otorga la Constitución en el ámbito educativo y por su poder económico y político. Me atrevo a afirmar que la educación no ha sido verdadera prioridad para ningún gobierno de la república (...) No nos engañemos diciendo que el ramo educativo del presupuesto federal es el que más recursos consume; la verdadera prioridad no se manifiesta sólo en dinero, sino en la calidad de las decisiones, la determinación política y la capacidad de movilización. (...)
El argumento más tristemente convincente de mi afirmación es, hoy, la entrega que
ha hecho el Presidente de la República de espacios vitales de la Secretaría de Educación Pública al Sindicato Magisterial, un sindicato que, extralimitado en sus funciones, se ha constituido en un grupo de poder que, en vez de apoyar, obstruye con mucha frecuencia las iniciativas para mejorar la educación. (...) hoy presenciamos una situación extrema: por razones de conveniencia política, la educación se ha entregado como rehén a la dirigencia sindical, y de ello se hacen desplantes públicos; el gobierno federal ha optado por renunciar así a la energía de que dispone, para transformar en sus puntos neurálgico el sistema educativo. (foto www.snte42.com/.../nota_calderon.jpg

Luego el Dr. Latapí sigue con el congreso de la unión, los empresarios, los maestros y la propia sociedad. Vaya que si dijo muchas verdades.

(...) Denme el nombre de un diputado, de un senador, que haya luchado por una iniciativa de ley o por la aprobación de procedimientos que nos condujeran con firmeza y decisión a una educación de calidad.

(...) Con excepciones que se pueden contar con una mano, los empresarios del país nunca se han interesado por apoyar seriamente la causa de la educación. Miran por sus intereses; se quejan del sistema educativo porque no prepara la mano de obra que requieren y culpan al Estado; no niego que algunas Fundaciones empresariales persiguen objetivos filantrópicos, (...)

(...) El magisterio, prisionero del Sindicato, se ha acomodado a sus reglas y comportamientos, y se encuentra despojado de iniciativas propias. (...) Para una porción significativa del magisterio del país, repito, su profesión es más un “trabajo”, un “modus vivendi” relativamente satisfactorio social y económicamente, y no un compromiso cotidiano a la altura de las exigencias que les plantean sus alumnos.

(...) Tenemos que confesar que la gran mayoría de mexicanos adultos, sea que tengan a sus hijos en escuelas públicas o privadas, son indiferentes o están resignados ante las deficiencias del sistema educativo. ¿Quién exige una educación de calidad como derecho? ¿No son muchos los que confunden “servicio público gratuito” con “dádiva graciosa”?

Posteriormente invita a recuperar la esperanza y plantea algunas recomendaciones:
Demos preferencia a proyectos “radicales”, proyectos heterodoxos que rompan con lo establecido. Si lo establecido no está dando resultado, es que la normatividad –lo que consideramos normal- está mal; demos el salto a lo heterodoxo. Einstein definía la locura (insanity, traduciríamos la insensatez) como “seguir haciendo lo mismo una y otra vez y esperar obtener resultados diferentes”. ¿No nos comportamos como insensatos ante el sistema educativo, repitiendo rutinas que sabemos ineficaces? Arriesguémonos:
especialmente en las áreas más abandonadas y postergadas del sistema educativo, como la educación rural y la indígena, abramos nuevas vías al aprendizaje, a la manera como las escuelas se relacionan con las comunidades, a las funciones de los maestros, al uso de las tecnologías, incluyendo en esto también la educación para los adultos. Démosle una oportunidad a nuestra creatividad.

2 comentarios:

  1. A mi modo de ver lo dicho por el Dr. Pablo Latapí, es una realidad. Nos cuesta entender de los problemas educativos del México es producto de nuestra irresponsabilidad. El plan de 11 años, la revolución educativa, la reforma educativa, etc. son proyectos que no han dado buen fruto y evances significativos en educación. Falta hacer cambios verdaderos, a nivel gobierno lo veo difícil por la corrupción político y sindical que padecemoos. Al menos nosotros los que estamos conscientes de la situación hacer algo relevante todos los días desde nuestras trincheras.

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  2. Estoy de acuerdo contigo, como dicen los ecologistas: pensar globalmente, actuar localmente.
    Gracias por tu comentario.

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