lunes, 5 de mayo de 2008

MISIÓN SECRETA

El día 30 de abril fui llamado por el director del Centro Nacional de Conservación de Especies de la Universidad Nacional, me dieron la siguiente misión: salir en busca de la tortuga perdida en el Oceáno Pacífico, ese fue el lugar en el que fue vista por última vez.



La naturaleza de la misión implicaba salir sin dejar ningún aviso, porque se temía que los cazadores furtivos se hubieran apoderado de ella y trataran de sacarla del país.



Acepté la misión y empecé mi trabajo por la costa de Oaxaca quienes quisieran apoderarse de ella tratarían de sacarla por ese lugar ya que es menos vigilado.



Tomé lo indispensable y salí con el atardecer, llegué a Oaxaca casi a la media noche y después de dar un pequeño paseo por el zócalo busqué hospedaje siempre cuidando de que no me siguieran.




El jueves primero partí para Puerto Escondido y en el trayecto me di cuenta de que siguen destruyendo la selva media baja realizando "quemas", para convertirla en potreros, a pesar de la alarma que ha suscitado el calentamiento global a nivel mundial.


En Puerto Escondido ya me esperaba mi contacto y me dio la contraseña para el lugar de hospedaje. Se trataba de una choza oculta en una pequeña isla. Guardé mis cosas e inmediatamente inicié el recorrido por la playa preferida de los surfistas (Punta de Zicatela) en busca de pistas.


No veía nada, cuando de pronto sorprendí a varias personas que ya se retiraban, pero había algo sospechoso, ¿por qué llevaban chalecos salvavidas? sin perder tiempo, fui tras ellas.Les di alcance y me uní al grupo, repartieron los chalecos y abordamos un bote, durante el trayecto vi los manglares blancos y rojos, recordarán que juegan un papel muy importante en los ecosistemas ya que desalan el agua del mar.






La laguna de Ventanilla es un lugar donde cuidan cocodrilos para después liberarlos, también existen otros animales bajo el cuidado de la cooperativa como venados,
tejones y hasta un zorro.

Son animales decomisados a particulares no así los cocodrilos y los venados cola blanca que forman parte de un programa de conservación de especies.


Estando ahí vi una olla hirviendo y pensé lo peor para mi tortuga
, por fortuna, sólo contenía chilate a base de pollo.








Una cocodrila llamada "susana" y unas crías que no de ella.








La noche se vino encima sin que tuviera ningun indicio de la tortuga pe
rdida. Mañana saldré a alta mar pero antes iré al criadero de tortugas.

Amanece y pienso en un plan, iré donde cuidan a las tortugas, más tarde haré contacto con un lugareño para salir al mar en un lugar cuyas coordenadas las ha aportado un satélite. llevo mi GPS para no tener problemas.

Es un sitio donde cuidan a las tortugas, luego las liberan, algunas adultas están en exposición en un acuario.





Salí al mar en una pequeña lancha de motor y ¡encontramos a la tortuga!. Me dio un gusto enorme porque finalmente habíamos tenido éxito.



Luego surgió la pregunta ¿La llevo al Centro? seguro la van a cuidar, pero... esta tortuga es libre, libre como el viento, el mar es suyo y es inmenso.

Entonces tomé una decisión. La devolví al mar. Después empaqué mis cosas y regresé como si hubiera fracasado, aunque en el fondo, siempre supe que hice lo correcto.

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