miércoles, 17 de octubre de 2007

Los concursos de secundarias técnicas

Piden romper inercia de dar menos enseñanza a pobres

Llaman expertos a dar vuelco a políticas sobre educación

Karina Avilés

Para hacer frente a graves problemas como el abandono escolar en México y el resto de los países latinoamericanos, es necesario romper la inercia de dar “peor y menos” enseñanza a los más pobres. Además, promover una política en que la igualdad trascienda la escuela y sea objetivo político-social, manifestaron expertos del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Emilio Tenti Fanfani, coordinador de la Unidad de Investigación del IIPE-UNESCO, señaló que hoy día ocurre exactamente lo contrario en los países de América Latina: los de las clases más favorecidas son quienes tienen acceso a mejor enseñanza.

“Si se hace un análisis estadístico sobre las características de la infraestructura física, la cantidad de horas-clase, los docentes, etcétera, se encontrará que las escuelas de los pobres son pobres escuelas, y las de los ricos son más ricas, desde el metro cuadrado construido o el equipamiento didáctico.”

Entrevistado en el contexto del seminario internacional Retos y perspectivas de la educación básica, Tenti Fanfani señaló, sin embargo, que si realmente se quiere una sociedad más igualitaria no basta con la política educativa, ya que también es un problema de política económica, empleo y estrategias juveniles, entre otros factores.

La escuela no puede ser el único “productor de igualdad social, también necesita cierta igualdad social para que pueda cumplir su tarea, que es desarrollar conocimientos poderosos en las personas”, apuntó.

Por separado, el especialista Roger Díaz de Cossío indicó que la sociedad no “ofrece nada” a los jóvenes que abandonan la escuela, pues las opciones que tienen cuando desertan pueden ser “las de cerillo, trabajar en mafias o emigrar a Estados Unidos”.

En ese sentido, planteó que el Estado, entendido como Federación, estados y municipios, debe impulsar programas para “tener ocupados a 100 por ciento de los jóvenes”. Recordó que la mitad de quienes dejan la instrucción lo hacen por razones económicas, “y la otra mitad porque no les gusta lo que estudian”.

Durante su participación, Rafael Feito Alonso, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor de Un análisis sociológico del rechazo y el abandono escolares, destacó que los “costos” del fracaso escolar están incluso ya cuantificados.

De acuerdo con un informe de la Comisión Europea, en Estados Unidos el “costo” de una persona que abandona la secundaria asciende a 350 mil euros (alrededor de 5 millones de pesos), añadió.

Es necesario garantizar “éxito escolar a todos” y establecer políticas para que los ciudadanos tengan como mínimo formación profesional de grado intermedio. Mencionó que en países como España y Estados Unidos una tercera parte de su población escolar no culmina la secundaria obligatoria.

Por otro lado, Feito Alonso aseveró que “la escuela no se da por aludida” en cuando a los cambios de la llamada sociedad del conocimiento, caracterizada por la incertidumbre –por ejemplo, 40 por ciento de empleos del año 2010 aún no se han creado– y la obsolescencia de los contenidos escolares, así como por tecnologías que serán obsoletas en un breve periodo.

Por ello, dijo, es necesario preguntarse en qué consiste enseñar y qué. Ante los nuevos retos, consideró, es necesario un conocimiento contextual, con una escuela activa que comprometa a los alumnos en las actividades de aprendizaje y propicie escenarios de deliberación. Esto, en contraste con una escuela que sólo enseña a repetir y recordar, y donde el profesor es el único que habla.

Yo opino que:
Una política educativa es errónea cuando promueve concursos para premiar a los más adelantados en perjuicio de los más atrasados y peor aún, cuando éstos son los más pobres.

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