jueves, 2 de mayo de 2013

Las hormigas

Revista ¿Cómo ves? de la UNAM

       
Mandíbulas de trampa*
Ilustración: Jesús Contreras

Mandíbulas de trampa*

Germán Octavio López Riquelme
¿Qué hay que sea más hermoso que una hormiga? Sus líneas son curvadas y depuradas, su aerodinamismo, perfecto. Toda la carrocería del insecto está estudiada para que cada miembro encaje perfectamente en el lugar previsto a este efecto. Cada articulación es una maravilla mecánica. [...] Nada rechina, no hay ni un roce.
Bernard Werber, Las hormigas
Las hormigas, el pináculo de la evolución de los insectos, se encuentran en casi todas partes. Son muy abundantes (se han descrito más de 8 000 especies), y su acción sobre el medio ha sido sumamente importante; a lo largo de los 100 millones de años transcurridos desde su aparición se han convertido en uno de los pilares que soportan la biosfera.
Descendientes de avispas, las hormigas han desarrollado lo que podría llamarse "altruísmo egoísta", en el que comparten el alimento, renuncian a su propia reproducción en beneficio de la de su madre e incluso pueden sacrificar su vida por el bien de la comunidad. Todas las hormigas son sociales, esto es, viven en grupos familiares organizados y coordinados. Los grupos están constituidos por una reina madre, la cual se dedica a poner huevecillos, y por su progenie de hembras estériles, las obreras, quienes se encargan del cuidado de las crías, la obtención de alimento, la construcción del nido y su defensa. A diferencia de las obreras, que se producen todo el año, los machos sólo nacen en épocas reproductivas muy específicas.

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