sábado, 18 de abril de 2009

Remembranzas de Huachinantla

¿Por qué lugar de la ceiba gigante?

José Luis Santana

Sucede que hace bastante tiempo a mitad de la plaza de huachinantla emergía grandiosa y muy imponente un árbol gigantesco llamado "ceiba" las nuevas generaciones tal vez jamás llegaron a verla ni aun a escuchar de ella, pero los que tuvimos la fortuna de verla, de jugar bajo su sombra y sus enormes raíces sabemos que fuimos afortunados al ser testigos de su existencia.

Sus raíces eran enormes y se extendían por encima de la superficie por muchos metros sirviendo de escudo en los tiempos en que se hacia el corral de toros pues los que se veían en apuros se metían en lo profundo de las raíces salidas y el toro siendo mas grande que el torero no podía meterse tanto.

Recuerdo haber visto una colmena en lo alto de la ceiba, recuerdo que alguien se aventuró a subirse a esas alturas con cuerdas para poder tomar la colmena, no se nombres ni fechas pero recuerdo esta anécdota.

Sus anchísimas ramas se extendían por varios metros en circunferencia dando así una agradable sombra.

Recuerdo que de peques en una ocasión en día domingo andábamos mi hermano Ismael (mayor que yo) y yo jugando precisamente bajo la ceiba por lo agradable que era y se me ocurrió hacer un juego improvisado, en ese entonces se acostumbraba, al menos en mi familia, que los días domingos los papas daban a los hijos algo que llamábamos "domingo" que consistía en unas monedas para poderse comprar un dulce o galletitas.

Bueno ese día, mi hermano y yo ya teníamos nuestro domingo y le dije: “hay que jugar a ver quien encuentra el domingo mas rápido", él acepto me dio sus monedas, tomé las mías y mientras el se volteaba para no ver, las escondí debajo de la tierra (que por cierto era muy abundante) luego me retire del lugar donde puse las monedas para que él no las fuera a encontrar pronto, ni sospechara donde las había enterrado, las cubrí muy bien y moví la tierra de tal forma que no se viera que fueron enterradas ahí.

Le dije a mi hermano ¡listo! Ven a buscar.

Él empezó a buscar y a mover con las manos donde pensaba que las había puesto pero nada, después empezó a mover la tierra con los pies y nada, ya para entonces la duda había llenado mi cabeza, ?????? ¿Dónde las puse?, me preguntaba mentalmente pensando en las consecuencias si no las encontrábamos, eso fue hace mas o menos 30 años y aun no recuerdo donde las escondí!!!


El arte de Santana

Círculo de la vida. Joe Santana

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