Padres e hijos
-¿Qué Piotr, no se ve nada todavia? -preguntaba, el 20 de mayo de 1859, un señor de unos cuarenta años, saliendo sin sombrero a la puerta de la posada de la posada en el camino de ... ; llevaba un abrigo corto, cubierto de polvo, y pantalones a cuadros. La pregunta iba dirigida a su criado, un joven carrilludo, con bello blanquecino en la barbilla y ojitos mates.
El criado llevaba un pendiente de turquesa en la oreja, cabellos de color indefinido, untados de pomada; sus ademanes eran corteses. En una palabra, todo revelaba en él a un hombre de la nueva generación. Miró con indiferencia al camino y contestó:
- A lo que parece, no, señor, no se ve nada.
-¿No se ve nada? -repitió el señor.
-Nada -contestó por segunda vez el criado.
dubriel dice:
Así inicia la novela Ivan S. Turgueniev quien es considerado hoy, un maestro de la prosa realista rusa junto con Tolstoi y Dostoievski.
Según Juan Eduardo Zúñiga describe muy bien la clase de los pequeños propietarios rurales, la lectura de Padres e hijos es muy amena, la recomiendo para lectura de una semana.
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