sábado, 2 de enero de 2010

¿Cómo ves?


La selección natural criatura de dos padres

Susana Esparza, Juan Manuel Rodríguez y Ricardo Noguera

La idea de que Charles Darwin es el padre de la teoría de la selección natural se ha difundido por todo el planeta. Sin embargo, esta teoría fue propuesta al mismo tiempo, hace 150 años, por Alfred Russel Wallace.

Thomas Bell, presidente de la Sociedad Linneana, pudo haber dicho algo así al cerrar la sesión el 1 de julio de 1858: “Ha sido un año en el que no ha acontecido nada trascendente para la historia natural”. Sin embargo, en ese año nació una nueva forma de ver y describir el mundo, que transformaría el estudio de la vida y el pensamiento social en general.

Cuatro meses antes, el explorador y naturalista británico Alfred Russel Wallace había escrito un ensayo donde explicaba cómo se transforman las especies mediante el proceso de selección natural. Wallace envió su ensayo por correo a Charles Darwin desde el Archipiélago Malayo y le pidió que lo revisara. Si Darwin lo consideraba conveniente, Wallace le suplicaba que enviara el trabajo al célebre geólogo Charles Lyell para que se publicara. Cuando Darwin terminó de leer el ensayo de Wallace, se quedó atónito. En esas 12 cuartillas se encontraban ideas muy similares a las que él había desarrollado durante 20 años.

Inmediatamente escribió a sus amigos Joseph D. Hooker y Lyell para informales transforma de la situación: él había trabajado durante 20 años en el tema de la transformación de las especies, pero no había publicado sus resultados. Wallace tenía listo un ensayo. La solución la idearon Hooker y Lyell: presentar juntos los trabajos de Wallace y de Darwin ante la Sociedad Linneana. El 30 de junio de 1858, J. J. Bennett (secretario de la sociedad) recibió la carta que acompañaba tres manuscritos y aprobó su lectura para el día siguiente. Los documentos eran dos manuscritos de Darwin: un resumen de 1844 de un trabajo no publicado, y una carta enviada el 5 de septiembre de 1857 a su amigo estadounidense Asa Gray. El tercer manuscrito era el ensayo de Wallace, titulado “Sobre la tendencia de las variedades a alejarse indefinidamente del tipo original”. A los tres documentos se les puso un título general: “Sobre la tendencia de las especies a formar variedades; y sobre la perpetuación de las variedades y las especies por medio de la selección natural”, por Charles Darwin y Alfred Russel Wallace. Los trabajos se publicaron el 20 de agosto de 1858 en el volumen 3 del Journal of Proceedings.

El 1 de julio se abrió la sesión con los trabajos de Darwin y Wallace, seguidos de tres trabajos que habían quedado pendientes en la última reunión. El secretario en turno, tras escuchar los trabajos sobre la transformación de las especies, suspendió la lectura del sexto documento que él había escrito, pues defendía la idea de que las especies no cambian en un texto sobre la flora inglesa. En la sesión estuvieron presentes Thomas Bell (presidente de la Sociedad Linneana), Charles Lyell, Joseph Dalton Hooker y otras 24 personas. Los dos grandes ausentes fueron los autores de los manuscritos: Darwin no asistió por estar enfermo y Wallace se encontraba en la costa del norte de Nueva Guinea. Sorprendentemente y a pesar del interés por el tema, después de la presentación no hubo discusión.

¿Cómo ves? es una publicación de la UNAM.

Martha Susana Esparza Soria es bióloga egresada de la Facultad de Ciencias, UNAM, estudia la Maestría en Filosofía de la Ciencia en la UNAM.

Juan Manuel Rodríguez Caso estudió biología en la Facultad de Ciencias, UNAM. Actualmente estudia la Maestría en Ciencias Biológicas en la UNAM.

Ricardo Noguera Solano, es doctor en Ciencias Biológicas por la Facultad de Ciencias de la UNAM, su área de investigación es la historia de la biología

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